La estructura portante es de muros de fábrica de mampostería sin contrafuertes, porque las naves transmiten a los muros sólo cargas verticales (pesos) gracias a las características de la estructura de cubierta de madera y porque los empujes de las bóvedas de las cabeceras son absorbidos entre el espesor de los muros y la rigidez de su planta curvilínea.
Cubierta de madera
Aparte de la fábrica de ladrillo mudéjar y arquillos de la cabecera que ha colapsado, es el sistema más sobresaliente de esta iglesia declarada BIC.
La nave central es una armadura atirantada de pares, nudillo (de tipo cuajado) e hilera. En su unión con el arco toral de la cabecera es de trazado ochavado (octogonal), resuelta con cuadrales y limas dobles o moamares.
Las naves laterales tienen entramado inclinado a la molinera.
Como en todos los casos bien resueltos, las pendientes de la cubierta (y por tanto del soporte estructural), son distintas, en la nave central la pendiente es de "cartabón de a ocho" para reducir los esfuerzos a los tirantes de los que dispone el sistema. En cambio en las naves laterales, la pendiente es de "cartabón de a seis" para mejorar la estabilidad (reducción de las pendientes de los planos inclinados).
Originalmente la estructura no tenía ningún problema, lo cual es un motivo para sospechar de las actuaciones recientemente realizadas sobre el elemento patrimonial, atendiendo a su valor histórico-estético, sin considerar la seguridad estructural, que debería ser LO PRIMERO cuando se aborda la conservación del patrimonio arquitectónico.
La cubierta de la cabecera es también de estructura de madera, de forma que entre la cúpula y la cubierta existe una cámara.
Estructura portante de muros
La iglesia tiene muros diseñados para absorver las acciones del peso y los leves empujes. Los muros de la nave son de aparejo mixto de mampostería y ladrillo, empleando este para esquinas, recercados y regularización de hiladas.
Los muros curvos de la cabecera son enteramente de ladrillo cerámico de baja cocción, que arrancan de hiladas de mampostería para proteger al ladrillo del deterioro de la capilaridad del terreno (los nieveles por debajo del suelo del presbiterio). Para obtener el espesor necesario para dirigir a tierra los empujes de las cúpulas, los muros cuentan con los clásicos arquillos de las caberceras mudéjares, de manera que, sin contrafuertes, consiguen el espesor necesario consiguiendo una estructura portante del espesor necesario con ahorro de ladrillo y reducción de peso, una solución técnicamente al límite pero de gran belleza formal.
El mayor alarde de la estructura portante es el de las arquerías que separan la nave central de las laterales, de gran esbeltez, que sólo trabajan a compresión, gracias a la configuración de la estructura de madera descrita que protege de empujes.
Cúpula del presbiterio
Es una sencilla cúpula semicircular construida con una rosca de ladrillo y con relleno de los hombros. Las cúpulas de las cabeceras de las capillas laterales son del mismo tipo pero más pequeñas.



